De la primera cifra a la firma

Una hipoteca se decide en varias cuentas.

El tipo de interés importa, pero no es la primera pregunta. Antes debes conocer tu precio máximo, el efectivo necesario y el margen que conservarías si el escenario empeora.

Ruta recomendada

Seis decisiones antes de firmar

Puedes entrar en cualquier paso, pero el orden evita comparar ofertas para una vivienda que todavía no encaja.

Fija tu precio máximo

Combina ingresos, deudas, ahorro y esfuerzo para establecer un límite antes de buscar vivienda.

Calcular capacidad

Separa entrada y gastos

El banco puede financiar una parte del precio, pero impuestos y trámites normalmente requieren efectivo.

Calcular ahorro

Construye la cuota

Prueba precio, ahorro, plazo e interés y compara la cuota normal con una subida de un punto.

Crear escenario

Elige el riesgo

Fija, variable y mixta reparten de forma distinta la incertidumbre del tipo de interés.

Comparar modalidades

Compara el coste real

El TIN explica el interés nominal; la TAE ayuda a incorporar comisiones y determinados costes.

Comparar TIN y TAE

Revisa el contrato

Contrasta la simulación con FEIN, tasación, productos vinculados y condiciones reales antes de firmar.

Revisar supuestos

Qué cuota hipotecaria puede ser prudente

Una referencia habitual es mantener las cuotas de deuda alrededor del 30 % de los ingresos netos del hogar. No es una regla de aprobación ni una garantía. Una familia con ingresos inestables, dependientes o gastos elevados puede necesitar un margen mayor; otra con ingresos muy estables puede recibir ofertas distintas.

Por eso CalculaHogar muestra el esfuerzo y un escenario de subida, pero también obliga a mirar el ahorro restante. Una cuota aparentemente cómoda puede volverse frágil si la compra consume todo el colchón.

Si tu préstamo es variable, consulta cómo funciona la revisión del euríbor y calcula el impacto con el diferencial exacto de tu contrato.

Cómo comparar dos ofertas

Usa el mismo capital y plazo para ambas. Anota TIN, TAE, comisión de apertura, seguros, cuentas, tarjetas y cualquier coste periódico. Después comprueba qué productos son obligatorios, cuáles solo bonifican el tipo y cuánto costaría renunciar a ellos.

La comparación debe terminar en la documentación vinculante de la entidad, no en una simulación comercial. Las herramientas de esta web están diseñadas para detectar preguntas y escenarios, no para reemplazar la FEIN ni el asesoramiento profesional.

Si ya tienes una hipoteca

La decisión cambia: puedes amortizar cuota o plazo, estudiar una novación o subrogación o comparar el paso de variable a fija. En todos los casos deben descontarse comisiones, costes y liquidez perdida.

Empieza por un escenario que puedas explicar y mantener.

Calcular cuota, esfuerzo y ahorro →