Cómo calcular tu fondo de emergencia
Suma los gastos esenciales mensuales y multiplícalos por el número de meses de protección. No uses el sueldo completo: el objetivo es cubrir lo necesario mientras reduces gastos prescindibles.
¿Tres, seis, nueve o doce meses?
- Tres meses: dos ingresos estables, pocos compromisos y buena cobertura laboral.
- Seis meses: referencia prudente para la mayoría de hogares.
- Nueve meses: un solo sueldo, hijos, hipoteca o empleo variable.
- Doce meses: autónomos, ingresos estacionales o difícil reincorporación laboral.
No existe una cifra universal. El colchón debe reflejar cuánto tardarías razonablemente en recuperar ingresos.
Qué gastos debes incluir
Incluye alquiler o hipoteca, comunidad, alimentación básica, suministros, transporte necesario, seguros, medicación y cuotas mínimas de deuda. Prorratea pagos anuales como IBI, seguro del coche o matrículas.
No incluyas vacaciones, inversión periódica, ocio habitual ni amortizaciones voluntarias. Durante una emergencia esos gastos pueden suspenderse.
Dónde guardar el dinero
Debe estar disponible, separado de la cuenta diaria y sin riesgo de mercado. Una cuenta remunerada o depósito cancelable puede servir si permite recuperar el dinero cuando lo necesitas. No persigas rentabilidad sacrificando liquidez.
Ejemplo completo para un hogar
Un hogar paga 750 € de alquiler, 300 € de alimentación, 140 € de suministros, 120 € de transporte y 190 € en seguros, medicación y cuotas mínimas. Sus esenciales suman 1.500 € al mes. Tres meses equivalen a 4.500 €; seis meses, a 9.000 €. Si solo puede aportar 225 € mensuales, tardará 20 meses en alcanzar el primer objetivo, salvo ingresos extraordinarios.
No necesitas esperar a tener seis meses para que el fondo sea útil: establece hitos de 500 €, 1.000 €, un mes y tres meses. Organiza la aportación con la calculadora de presupuesto.
Cómo construirlo sin bloquear tu presupuesto
Empieza con un objetivo de 1.000 €, automatiza una transferencia al cobrar y destina ingresos extraordinarios. Después avanza hacia uno, tres y seis meses. Si utilizas el fondo, repónlo antes de aumentar inversiones o gastos discrecionales.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos meses debe cubrir?
Entre tres y seis meses es una orientación frecuente, pero debe aumentar si el hogar depende de un solo ingreso o este es inestable.
¿Dónde se guarda?
En una cuenta o producto líquido, separado y sin riesgo de mercado. Comprueba disponibilidad y condiciones.
¿Debo invertirlo?
Su función no es maximizar rentabilidad, sino estar disponible. Evita exponer el colchón a pérdidas.
Cuándo sí debes utilizarlo
Pérdida de ingresos, reparación imprescindible, gasto médico necesario o emergencia familiar. Un descuento, unas vacaciones o una compra planificada no son emergencias.
Organiza la aportación mensualAplicar la regla 50/30/20 →